
Cuidemos nuestro deporte...
La cultura de pesca deportiva en nuestro país se ha visto mermada, por desgracia, por la depredación de los ejemplares salvajes de embalses federales, donde la gente local e incluso pescadores ANTIDEPORTIVOS, son principalmente el mayor peligro para estos animales, ya que matan todas o la mayoría de sus capturas.
Por supuesto, con esto no se pretende impedir que el pescador que acude a estos lugares se lleve a casa una o dos de sus capturas, pero sí crear conciencia para que nuestros lagos, lagunas y ríos cuenten con una excelente población en cantidad y calidad de organismos en sus aguas, aunque sabemos que la realidad es distinta.
Muchos de nosotros hemos visto con tristeza en nuestras jornadas de pesca cómo las truchas y lobinas son depredadas en tallas menores a los 20 e inclusive 10 cm., las cuales ni siquiera han alcanzado las tallas y la edad suficiente para reproducirse y repoblar sus aguas. Y no sólo es cuestión del tamaño de estas especies, sino también la forma en la que son pescadas: por medio de redes, cal, acorralamiento, atarrayas y hasta con materiales explosivos, lo que da como consecuencia que muchos ejemplares mueran indignamente. por todo lo anterior, cuando acudimos a estos lugares con la ilusión de obtener alguna captura, nos encontramos con la decepción de que la pesca se ve disminuida e incluso muerta. Quien ya tiene tiempo en este bello deporte sabe que podríamos eumerar decenas de lugares que han desaparecido, muchos de ellos, por contaminación, malos manejos, falta de cultura y la depredación, por lo cual, como pescadores, debemos asumir nuestra responsabilidad cuidando el enterno y la ecología de los lugares de pesca, y recordando soltar nuestras capturas para que podamos seguir gozando, tanto nosotros como las nuevas generaciones, de las satisfacciones que nos han dado la pesca.
Para poder liberar adecuadamente nuestras capturas, debemos conocer bien el manejo y cuidado de los ejemplares que pescamos, ya que de ello dependerá que continúen con vida y, desde luego, la posibilidad de pescarlos de nuevo en un futuro; justamente por eso que se recomienda utilizar anzuelos que carezcan de contrapunta, para lastimar lo menos posible a nuestras capturas y así tengan mayor probabilidad de sobrevivir.
Es importante tomar en consideración los siguientes puntos:
1. Evitar sustraer nuestras capturas inadecuadas, esto es, mediante redes de materiales que puedan lastimar la piel de los peces, la cual está cubierta por una mucosidad llamada limo, que las protege de diversas enfermedades, por lo que es recomendable desanzuelar a los ejemplares directamente en el agua; en caso de que sea necesario tocarlos, siempre mojar nuestras manos antes de tener contacto directo con ello.
2. No fatigar deliberadamente a nuestras capturas cuando estemos peleando con ellas, ya que de esto dependerá la fuerza con la que cuente el animal para sobrevivir.
3. Procurar no tenerlas mucho tiempo fuera del agua; cuando el anzuelo penetre en el interior del hocico del pescado, removerlo auxiliándonos de pinzas de cirujano o de punta, o desanzueladores especiales, teniendo el mayor cuidado posible.
4. Cuando el pez se encuentre fatigado, es recomendable tomarlo de la base de su aleta caudal, haciendo movimientos de atrás hacia delante, con el fin de que se oxigene, en varias ocaciones resulta tardado, pero cuando el propio pez esté listo y con la fuerza necesaria, nadará por sí mismo.
Estos consejos ayudarán a que nuestras capturas logren sobrevivir y así, en el futuro, podamos seguir contando muchas experiencias de jornadas de pesca en embalses federales desprotegidos. El acudir a pescar a tan bellos escenarios es indescriptible, lograr pescar y engañar a los peces es sólo vanidad... cuidemos nuestro deporte!!!... atrapar y soltar es el futuro de la pesca!!!

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